En 1930, César Miró Quesada Bahamonde era ya un peruano con un lugar en el mundo. Había viajado a Hollywood y una empresa cinematográfica le encargó crear una canción que reflejase el amor a su tierra de los inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos. Así nació uno de los valses criollos más cantados en todo el planeta, “Todos Vuelven”.
César Miró, como él prefirió llamarse desde muy joven, fue un hombre de letras, ávido de nuevas experiencias y conocimientos que enriqueció el cancionero criollo. Nació en Lima en 1907, miembro de la renombrada familia propietaria del decano de la prensa nacional, El Comercio. Desde muy joven caminó por el mundo, estudiando en importantes universidades y desarrollando amplio trajín intelectual. Era miembro permanente de la Real Academia de la Lengua.
Además de “Todos Vuelven” que le perteneció en letra y música, hizo con Alcides Carreño “Malabrigo” y con Filomeno Ormeño “Se Va la Paloma”.
Durante varios años, fue director de Radio Nacional, donde ejecutó un programa cultural nunca visto, ni antes ni después de su gestión. César Miró analizó y escribió varias obras sobre tres personajes peruanos a los que admiraba: Santa Rosa de Lima, Ricardo Palma y Felipe Pinglo.
Fue autor de muchos libros, como “La Masacre de los Coroneles”, “Cielo y Tierra de Santa Rosa”, “La Mariscala”, “Los íntimos de La Victoria”, “Ricardo Palma” y “El Patriarca de las Tradiciones”.
Escritor , periodista, actor cinematográfico, maestro de ceremonias
de televisión, cantante y compositor, podría decirse que César
Miró fue uno de los peruanos más completos del Siglo XX, el
cual recorrió de principio a fin. Falleció en 1999.