APDAYC 2008

Corrían los años cuarenta. La temprana desaparición del Maestro Felipe Pinglo años atrás, como suele suceder con los grandes, provocó una reacción de popularidad que se extendió por correlación a toda la música criolla.

Casi todas las emisoras radiales, programaban actuaciones en vivo de solistas y conjuntos que estrenaban a diario, temas de ese género. La exigencia de los oyentes, obligó a viajar a algunos intérpretes a Chile y Argentina, para grabar las canciones que el público exigía. Pese a la popularidad del Tango y el Charlestón, la música criolla vivió quizás su momento más brillante.

Nuestra “Reyna y Señora de la Canción Criolla” Jesús Vásquez, Javier Gonzáles, Oswaldo Campos, Luis Abanto Morales, Jorge Huirse y Alicia Lizárraga, fueron los primeros en partir e imprimir en discos de carbón, los temas más difundidos de la época y entre ellos, una canción, “Nube Gris”, resultaría emblemática para nuestra Institución, porque al ser difundía y popularizada en Argentina Brasil y Chile, le generó a su autor, el Maestro Eduardo Márquez Talledo, regalías a través de liquidaciones, que le enviaba la entidad autoral de Argentina, por la vía de una productora.

Este hecho, despertó en Don Eduardo, la inquietud por formar en nuestro país, una entidad similar. En paralelo, la idea también, fue tomando forma, en otros sectores y personajes ligados a la música. Y así sabemos, que Don Abelardo Carmona y Don Rafael Morales, (hijo de Doña Rosa Mercedes Ayarza y sobrino de Alejandro Ayarza, “KARAMANDUCA”) motivados por los mismos intereses, empezaron a darle forma al proyecto de fundar una Institución que defendiera el Derecho Autoral.

Dándole un giro novelado a esta reseña, podríamos decir que “se acordaron reuniones para tratar del asunto, en emisoras radiales, en los escasos centros musicales, en distintos lugares, sentados frente a una mesa, en un bar o en un café. El grupo iba creciendo, cerca de cien autores apoyaban la idea. El diario “La Crónica” cuyo director, Pedro Morales, era sobrino de doña Rosa Mercedes Ayarza, apoyó con publicaciones frecuentes, la idea y la convocatoria y brindó un área dentro del diario para las reuniones iniciales”

“Y un buen día, el 20 de febrero de 1952, se fundó oficialmente la “Asociación Peruana de Autores y Compositores” bajo la presidencia del Maestro Eduardo Márquez Talledo, a quien desde muchos meses atrás, premonitoriamente llamaban “Presidente”. Casi todos los compositores populares de la época, que recuerde el lector, firmaron el Acta de Fundación y la historia breve que queremos hacerles conocer y el afán de no obviar a ninguno, nos obliga a no detallar la relación, lo que sí haremos, en las breves reseñas biográficas de cada uno de ellos, que encontrará más adelante. Hoy queremos sólo señalar y resaltar algunas acciones y anécdotas, que definen el espíritu luchador y sacrificado de los pioneros y gestores”.

“Allí tenemos el noble gesto del Maestro Eduardo Márquez, quien se desprendió de la seguridad que le ofrecía una editora argentina, por el afán de extender ese beneficio a todos sus paisanos. O el detalle curioso hoy día, de que todos los socios inscritos pagaban, tal como lo leen, tres soles mensuales de aquellos tiempos, para sostener los pequeños gastos de la administración. Los maestros Alejandro Vivanco y Alberto Haro, cobraban casa por casa, esa cuota mensual. Nos contaba Don Alberto Haro, que se unió al Maestro Vivanco, movido por la curiosidad de aprender, cómo lograba Don Alejandro, sus notas en mayor, con su quena. Músico al fin no pudo con su genio”

“Don Pepe Santiago, nuestro segundo Presidente, aprovechó su condición de funcionario de Panagra, una línea aérea, para ir a México y arreglar un diferendo que se produjo alrededor del “El Plebeyo” de Don Felipe Pinglo, incluido en una película.”

“Don Guillermo Riofrío, autor de “La Perla del Chira”, presionó, por decirlo de algún modo, al Congreso de 1961, con una “Maratón Musical”. Frente al Palacio Legislativo, organizó un desfile musical durante varias horas, que amenazaba no terminar, hasta que entrara a debate, la segunda ley (la 13714) del derecho de autor. Y logró su propósito”

“Se dieron también diferencias y separaciones. SAYCOPE y SPAC son la prueba. Pero la razón y la justicia se imponen siempre y hoy, nuestra Institución, es la única legalmente autorizada por el Estado, para recaudar y distribuir las regalías que nos corresponden”

“Es de justicia ahora, rendirles un homenaje distinguiendo a los presidentes que han conducido APDAYC durante estos cincuenta y tres años. Gracias maestros Eduardo Márquez Talledo, José Santiago Swayne, Antero Aspillaga (quien hizo posible nuestra inscripción en la CISAC) Pedro Espinel, Augusto Polo Campos, Mario Cavagnaro , Felix Figueroa, Pedro Pacheco (en cuya gestión se hizo posible la adquisición de nuestra Sede del Jirón Ica) Alicia Maguiña, Rafael Otero, César Miró y Juan Mosto (cuyo Directorio concretó la compra de nuestra Sede Central de Miraflores)

“Todos, en su momento, entregaron el mejor de sus esfuerzos, en el afán de convertir la APDAYC, en lo que es hoy en día. La posta la tiene hoy nuestro actual Presidente el Dr. Armando Massé.”

“Durante los últimos años de su gestión, se ha producido una coincidencia feliz. Tanto entre los miembros del Consejo Directivo, como en los del Comité de Vigilancia y las Comisiones, se nota, por una lado, una voluntad de servicio, desinterés y rectitud, que van más allá de las exigencias del Estatuto. Y de otro lado, a fin de adecuarnos a la modernidad, se están aplicando métodos de avanzada administración ejecutiva. Ambas acciones vienen dando como resultado una conducción exitosa de nuestra Institución.”

“El reto hoy, es lograr la excelencia en el desempeño de cada función de la mano con la transparencia y la honestidad.

Gracias a lo señalado, hemos logrado alcanzar metas importantes, ceñidos a un Plan de Gobierno tan novedoso como estricto.Hemos duplicado el registro de asociados, asi como de los que tienen derecho a voto con la creación del socio pre-activo.
Se ha logrado tambien, ampliar la captación de usuarios, descentralizando las oficinas de recaudación. En el aspecto social, se brinda ahora, gratuitamente, atención médica y odontológica.

Y todos, todos los socios, debemos apoyar estos sueños. La APDAYC se lo merece.