En la década de los 40,casi todas las emisoras radiales difundían música criolla y presentaban espectáculos en vivo. Las canciones se popularizaron rapidamente y el público exigía grabaciones de estas. No había fábricas de discos en el Perú, y los intérpretes, tuvieron que marchar a grabar a Chile y Argentina. Una de esas canciones fue “NUBE GRIS” de don Eduardo Marquez Talledo y se popularizó en varios países de Sudamerica y meses despues, don Eduardo, se dió con la sorpresa de recibir cheques con cifras importantes, que las editoras le liquidaban.
Esto, desperto la curiosidad del maestro sobre las Asociaciones Autorales, y comenzo a interesar a otros compositores y autores, para que lo ayudaran a fundar una igual en el Perú. Esto, se hizo realidad, un 20 de febrero de 1952.
Asi nació la APDAYC, con la ayuda de otros idealistas, por supuesto: Abelardo Carmona, Rosa Mercedes Ayarza de Morales y su hijo, también aportaron lo suyo. Pertenecieron a sectores diferentes, por supuesto: Don Eduardo, al ambiente radial, Abelardo Carmona, a los barrios bohemios de la Victoria y Dona Mercedes, al sector elitista de la sociedad; pero, muy enterada de nuestro género musical, a través de su informante, el popular “Karamanduka”, su hermano, el de la recordada “Palizada”. Lo destacable, en la acción de don Eduardo, fué que se esforzo, para que ese benefício, tambien lo disfruten sus colegas compositores.
A lo largo de estos anos, se han sucedido en la presidencia de nuestra Institución, don Jose Santiago, quien pudo arreglar un diferendo sobre “EL PLEBEYO”, en Mexico, gracias a que era uno de los ejecutivos de la antigua linea aerea “Panagra”; don Antero Aspillaga, quien, por sus vinculaciones sociales y políticas, logro la promulgación de la Ley 13714, el reconocimiento de la CISAC y realizó la primera cobranza, efectuada a la empresa Mac & Ericsson.
En esa época de asentamiento, entre otras cosas, se dieron dos acontecimientos singulares: la cobranza que hacían casa por casa, a los socios, don Alejandro Vivanco, a quien acompanaba don Alberto Haro, por inquietudes musicales, respecto a la forma de tocar la quena. La cuota era de S/.3.00. mensuales. Y lo otro fue una caravana o maratón artística que organizó don Guillermo Riofrio, el autor de “La Perla del Chira”, frente al Congreso de la República, haciendo presión para que la Ley del Derecho de Autor, se pusiera a debate. Y lo logró.
A los Presidentes ya mencionados, los sucedieron luego, don Pedro Espinel, don Augusto Polo Campos, don Mario Cavagnaro, don Félix Figueroa, don Pedro Pacheco, quién compro nuestro bello local del Jiron Ica, la senora Alicia Maguina y don Andres Torres Legarda.
Fueron tiempos agitados. Hubo separaciones para formar sociedades paralelas. Se crearon SAYCOPE y SPAC. Posteriormente, SPAC se unió a nosotros y SAYCOPE subsiste ilegalmente.
En los anos 90, asumieron la presidencia, don Rafael Otero y don Juan Mosto. Debemos recordar, que, luego del primer periódo de don Juan Mosto y con el fín de unir a las sociedades de SPAC y APDAYC, asumió la presidencia, el conciliador Maestro Cesar Miró. Una vez realizado el Convenio de fusión, volvió a asumirla el Maestro Juan Mosto; quien inició la gestión de compra del edificio de nuestra sede principal de la Av. Petit Thouars, Miraflores, el mismo que fue cancelado anos despues, por la directiva que conducia el doctor Armando Massé, quién había tomado las riendas como Presidente de nuestra Institución. Es conveniente recordar, como llegó a la presidencia, el Dr. Massé. A fines de los noventa y por serias irregularidades en el manejo de la administración de la APDAYC, nos intervino el INDECOPI. Nuestra Sociedad estuvo a punto de ser liquidada. Se le propuso al Segundo Vicepresidente, el doctor Armando Massé, que formara un Consejo Directivo, y asumieran el reto de corregir las cosas y nivelar paulatinamente los gastos administrativos que estaban por encima del 70%. Es lo que han venido haciendo hasta mantenerlos actualmente dentro del 30% que exige la Ley. El ano 2008, luego de una votación democratica, fue elegido el Maestro José Escajadillo, como nuevo Presidente de la APDAYC.
Hoy, se les exige a los Directivos, algo mas que talento para componer. Se necesita conocer el Derecho de Autor y saber administrar, pero sobre todo, ser poseedor de una honradez inmanente que no responda solamente a lo que ordenan los mandamientos, la Ley y los Reglamentos.
Este es el reto que les corresponde a los nuevos y jovenes socios, a quienes invitamos a buscar permanentemente la excelencia.