Una de esas canciones fue “NUBE GRIS” de don Eduardo Márquez Talledo y se popularizo en varios países de Sudamérica y meses después, don Eduardo, se dio con la sorpresa de recibir cheques con cifras importantes, que las editoras le liquidaban.
Esto, despertó la curiosidad del maestro sobre las Asociaciones Autorales, y comenzo a interesar a otros compositores y autores, para que lo ayudaran a fundar una igual en el Peru. Esto, se hizo realidad, un 20 de febrero de 1952.
Asi nacio la APDAYC, con la ayuda de otros idealistas, por supuesto: Abelardo Carmona, Rosa Mercedes Ayarza de Morales y su hijo, también aportaron lo suyo. Pertenecieron a sectores diferentes, por supuesto: Don Eduardo, al ambiente radial, Abelardo Carmona, a los barrios bohemios de la Victoria y Doña Mercedes, al sector elitista de la sociedad; pero, muy enterada de nuestro género musical, a través de su informante, el popular “Karamanduka”, su hermano, el de la recordada “Palizada”. Lo destacable, en la acción de don Eduardo, fue que se esforzo, para que ese beneficio, tambien lo disfruten sus colegas compositores.
A lo largo de estos años, se han sucedido en la presidencia de nuestra Institución, don José Santiago, quien pudo arreglar un diferendo sobre “EL PLEBEYO”, en México, gracias a que era uno de los ejecutivos de la antigua linea aerea “Panagra”; don Antero Aspillaga, quien, por sus vinculaciones sociales y políticas, logro la promulgación de la Ley 13714, el reconocimiento de la CISAC y realizo la primera cobranza, efectuada a la empresa Mac & Ericsson.
En esa época de asentamiento, entre otras cosas, se dieron dos acontecimientos singulares: la cobranza que hacían casa por casa, a los socios, don Alejandro Vivanco, a quien acompañaba don Alberto Haro, por inquietudes musicales, respecto a la forma de tocar la quena. La cuota era de S/.3.00. mensuales. Y lo otro fue una caravana o maratón artística que organizo don Guillermo Riofrío, el autor de “La Perla del Chira”, frente al Congreso de la República, haciendo presión para que la Ley del Derecho de Autor, se pusiera a debate. Y lo logro.
A los Presidentes ya mencionados, los sucedieron luego, don Pedro Espinel, don Augusto Polo Campos, don Mario Cavagnaro, don Felix Figueroa, don Pedro Pacheco, quien compro nuestro bello local del Jirón Ica, la señora Alicia Maguiña y don Andres Torres Legarda.
Fueron tiempos agitados. Hubo separaciones para formar sociedades paralelas. Se crearon SAYCOPE y SPAC. Posteriormente, SPAC se unió a nosotros y SAYCOPE subsiste ilegalmente.
En los años 90, asumieron la presidencia, don Rafael Otero y don Juan Mosto. Debemos recordar, que, luego del primer periodo de don Juan Mosto y con el fin de unir a las sociedades de SPAC y APDAYC, asumió la presidencia, el conciliador Maestro Cesar Miro. Una vez realizado el Convenio de fusión, volvió a asumirla el Maestro Juan Mosto; quien inicio la gestión de compra del edificio de nuestra sede principal de la Av. Petit Thouars, Miraflores, el mismo que fue cancelado anos despues, por la directiva que conducia el doctor Armando Massé, quien habia tomado las riendas como Presidente de nuestra Institución. Es conveniente recordar, como llego a la presidencia, el Dr. Massé. A fines de los noventa y por serias irregularidades en el manejo de la administración de la APDAYC, nos intervino el INDECOPI. Nuestra Sociedad estuvo a punto de ser liquidada. Se le propuso al Segundo Vicepresidente, el doctor Armando Massé, que formara un Consejo Directivo, y asumieran el reto de corregir las cosas y nivelar paulatinamente los gastos administrativos que estaban por encima del 70%. Es lo que han venido haciendo hasta mantenerlos actualmente dentro del 30% que exige la Ley. El año 2008, luego de una votación democratica, fue elegido el Maestro José Escajadillo, como nuevo Presidente de la APDAYC.
Hoy, se les exige a los Directivos, algo mas que talento para componer. Se necesita conocer el Derecho de Autor y saber administrar, pero sobre todo, ser poseedor de una honradez inmanente que no responda solamente a lo que ordenan los mandamientos, la Ley y los Reglamentos.
Este es el reto que les corresponde a los nuevos y jovenes socios, a quienes invitamos a buscar permanentemente la excelencia. |